
ARRENDAMIENTO
El Arrendamiento es una modalidad de financiamiento que permite a las empresas adquirir el uso de bienes o activos sin la necesidad de comprarlos directamente. Esto se realiza mediante pagos periódicos, ofreciendo beneficios como la preservación del capital y mejoras en el flujo de caja. Existen distintas opciones de arrendamiento que se adaptan a las necesidades y objetivos financieros de cada empresa: Arrendamiento Puro, Arrendamiento Financiero y Leaseback.

Arrendamiento Puro
- Qué es: El arrendamiento puro permite el uso de activos sin opción de compra al final del contrato. Al concluir el arrendamiento, el bien se devuelve o puede renovarse el contrato.
- Ventajas: No afecta la estructura de deuda de la empresa y permite deducir los pagos como gasto.
- Montos y Plazos: Variables, con plazos de 1 a 5 años según el bien.
- Garantías y Tasas: Usualmente no requiere garantías adicionales y tiene tasas competitivas.
Arrendamiento Financiero
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Qué es: En el arrendamiento financiero, la empresa tiene la opción de adquirir el activo al final del contrato mediante una opción de compra a un valor residual previamente pactado.
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Ventajas: Permite la adquisición del bien al finalizar el plazo, ofreciendo una opción de propiedad gradual.
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Montos y Plazos: Generalmente de mediano a largo plazo (2 a 7 años), ajustado al tipo de activo.
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Garantías y Tasas: Puede requerir una garantía o anticipo; tasas competitivas en función del activo y la empresa.


Leaseback
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Qué es: El leaseback permite a la empresa vender uno de sus activos a la entidad financiera y luego arrendarlo, obteniendo capital inmediato sin perder el uso del bien.
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Ventajas: Ofrece una alternativa para obtener liquidez inmediata aprovechando activos propios, sin interrumpir su uso en la operación.
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Montos y Plazos: Plazos flexibles según el tipo de activo y el acuerdo de venta/arrendamiento.
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Garantías y Tasas: Generalmente el activo vendido y arrendado sirve como garantía, con tasas ajustadas al riesgo y valor del activo.